Cuando José Serrano estaba en lo más alto de su fama, los músicos contemporaneos decían: "¡Menos mal que Serrano es un mediocre orquestador, porque si fuese muy bueno, los demás músicos no comeríamos!". Tal era la inspiración de este extraordinario compositor, autor de zarzuelas tan bellas como La Dolorosa, Alma de Dios, Los de Aragón, La canción del olvido...
Esta romanza que interpreto, que normalmente se llama el "relato de Rafael", tiene lugar al comienzo de la zarzuela, cuando el tenor (el hermano Rafael) se encuentra en el convento pintando un cuadro que representa a La Dolorosa. Él, en su relato, va narrando el sufrimiento de la Virgen, viendo el duro camino que lleva a su hijo al Calvario, donde será crucificado.
Maravillosa la melodía de Serrano, que me llega muy adentro cuando me atrevo a cantarla. Gracias, maestro, por tanta belleza como has plasmado en tus partituras.